{"id":38511,"date":"2020-10-07T14:22:45","date_gmt":"2020-10-07T14:22:45","guid":{"rendered":"http:\/\/194.35.43.170\/~aitamenninueva\/?post_type=articulo&#038;p=38511"},"modified":"2022-04-30T17:51:40","modified_gmt":"2022-04-30T17:51:40","slug":"salud-mental-y-covid-19","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/articulo\/salud-mental-y-covid-19\/","title":{"rendered":"Salud mental y COVID-19"},"content":{"rendered":"<p>Cada 10 de octubre, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud y la Federaci\u00f3n Mundial de Salud Mental promueven el <b>D\u00eda Mundial para recordarnos la situaci\u00f3n de los millones de personas en todo el mundo que padecen alg\u00fan tipo de trastorno psiqui\u00e1trico<\/b>. Este a\u00f1o, la convocatoria viene marcada por la pandemia de COVID-19, como casi todo lo que ocurre a nuestro alrededor.\u00a0\u00a0Las instituciones convocantes nos recuerdan que, <b>a nivel global, los pa\u00edses gastan en promedio solo el 2% de sus presupuestos sanitarios en salud mental<\/b>. A pesar de algunos aumentos en los \u00faltimos a\u00f1os, la inversi\u00f3n internacional para el desarrollo en materia de salud mental nunca ha superado el 1% de toda la inversi\u00f3n para el desarrollo en el \u00e1mbito de la salud. Esto ocurre a pesar de que por cada US$ 1 invertido en la ampliaci\u00f3n del tratamiento de trastornos mentales comunes, como la depresi\u00f3n y la ansiedad, se obtiene un rendimiento de US$ 5 en cuanto a la mejora de la salud y la productividad. Por eso, el lema de este a\u00f1o nos anima a pasar de las palabras a los hechos, y ya desde el pasado mes de septiembre se puso en marcha una campa\u00f1a con motivo del <a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\/campaigns\/world-mental-health-day\/world-mental-health-day-2020\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">D\u00eda Mundial de la Salud Mental <\/a>titulada: <b>Acci\u00f3n a favor de la salud mental: invirtamos en ella<\/b>.<\/p>\n<h2>Impacto notable<\/h2>\n<p>La COVID-19 no ha mejorado en absoluto este escenario. Hasta la fecha, la pandemia ha afectado aproximadamente a 35 millones de personas en todo el mundo, ha causado m\u00e1s de un mill\u00f3n de fallecimientos, y permanece la amenaza de nuevos brotes y oleadas. Por otra parte, las medidas de seguridad, higiene y distanciamiento social han provocado una crisis econ\u00f3mica y, previsiblemente, social sin precedentes en cuanto a su magnitud y la rapidez con que se ha instaurado. Todo ello unido al clima social de incertidumbre y temor, acrecentado por unas respuestas de las autoridades sanitarias dubitativas e incluso contradictorias, te\u00f1idas de un fragor pol\u00edtico contraproducente. Adem\u00e1s, es la primera vez que una sociedad tan global y medi\u00e1tica como la actual se enfrenta a una pandemia, lo que tiene que ver, por ejemplo, con la velocidad de su expansi\u00f3n y con la exposici\u00f3n permanente a noticias de todo tipo, incluyendo un porcentaje nada desde\u00f1able de noticias falsas, y el desarrollo de actitudes negacionistas y conspiratorias que hasta hace poco hubieran resultado inveros\u00edmiles.<\/p>\n<p>No es de extra\u00f1ar, por lo tanto, que la COVID-19 y las circunstancias asociadas hayan tenido un impacto notable sobre la salud mental. <b>Un estudio realizado en China entre el 31 de enero y el 2 de febrero de este a\u00f1o puso de manifiesto que la prevalencia de depresi\u00f3n y ansiedad se hab\u00eda duplicado con respecto a las cifras encontradas antes de la epidemia<\/b>, y que este incremento se asociaba a una mayor exposici\u00f3n a los medios. Los datos provenientes de otros pa\u00edses &#8211; EE. UU., Italia, Francia &#8211; son parecidos. <b>En nuestro pa\u00eds, los autores de un estudio realizaron una encuesta a trav\u00e9s de internet a 3.460 sujetos, y encontraron que el 18,7% de la muestra presentaba s\u00edntomas depresivos, el 21,6% de ansiedad y 15,8% de trastorno por estr\u00e9s postraum\u00e1tico<\/b>. Estas cifras coinciden con el aumento de los trastornos psiqui\u00e1tricos registrado en otras situaciones similares, como las epidemias causadas por el virus del \u00e9bola y SARS-CoV-1. Adem\u00e1s de la repercusi\u00f3n directa de la infecci\u00f3n en el sujeto que la padece y en su entorno familiar y social, aparecen fen\u00f3menos de duelo por la p\u00e9rdida de compa\u00f1eros, familiares y amigos. Tampoco podemos olvidar que la crisis econ\u00f3mica y el desempleo derivados de las medidas de confinamiento y aislamiento social tambi\u00e9n generan por s\u00ed mismos un aumento de los trastornos psiqui\u00e1tricos, como sabemos por la reciente experiencia de la crisis de 2008.<\/p>\n<h2>Atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica dentro del sistema sanitario<\/h2>\n<p>Un factor adicional que considerar tiene que ver con la atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica dentro del sistema sanitario. En este sentido, la falta de preparaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n y la escasez de medios para enfrentar la COVID-19, en un contexto de dificultades preexistentes en la atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica, plantea preocupaciones importantes para la salud de los pacientes con trastornos mentales. <b>En muchos lugares, se ha producido una derivaci\u00f3n de los recursos de salud mental \u2013 por ejemplo, camas de hospital, etc. &#8211; para atender la crisis sanitaria. Tambi\u00e9n se han cerrado temporalmente dispositivos asistenciales como centros de d\u00eda, centros de salud mental, etc. Y las unidades de larga estancia o residenciales se han visto especialmente afectadas por la infecci\u00f3n, a la vez que han debido modificar dr\u00e1sticamente su organizaci\u00f3n y forma de funcionamiento, aquejadas de una falta de personal alarmante. Asimismo, los profesionales de la salud, que reaccionaron con presteza y br\u00edo en la primera oleada de la primavera pasada, se muestran en gran medida cansados y decepcionados<\/b>. El sentimiento de que sus l\u00edderes no se ocupan de los problemas del d\u00eda a d\u00eda y de que est\u00e1n pr\u00e1cticamente abandonados a su suerte est\u00e1 mucho m\u00e1s generalizado de lo que ser\u00eda deseable.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer ante esta situaci\u00f3n?<\/b> En cuanto a pol\u00edtica asistencial, la experiencia de la crisis econ\u00f3mica de 2008 dej\u00f3 claro que el exceso de demanda va a dirigirse fundamentalmente hacia la atenci\u00f3n primaria. En tiempo de calamidad se acent\u00faa el estigma hacia la enfermedad mental, y las personas tienden a rehuir m\u00e1s recibir un diagn\u00f3stico o un tratamiento relacionados con la salud mental. Las formas de reforzar la atenci\u00f3n primaria pueden ser variadas, e incluso pueden coexistir varias estrategias, desde la incorporaci\u00f3n de profesionales de salud mental, a la mejora de la comunicaci\u00f3n, supervisi\u00f3n y derivaci\u00f3n, o incluso la novedosa apuesta por la integraci\u00f3n de los dos sistemas de atenci\u00f3n a nivel ambulatorio. Otro aspecto fundamental es mantener o mejorar la atenci\u00f3n a los colectivos m\u00e1s vulnerables: personas con enfermedades mentales graves y\/o institucionalizadas, ya que hay evidencias de que son los grupos m\u00e1s afectados por la pandemia, especialmente los de edad m\u00e1s avanzada.<\/p>\n<h2>Una simple regla de tres pasos<\/h2>\n<p>A nivel personal, propongo una simple regla de tres pasos:<\/p>\n<ul>\n<li>El primer paso consiste en <b>cumplir lo mejor que podamos todas nuestras funciones y obligaciones, a todos los niveles<\/b>: personal, laboral\u2026 \u00a1e incluso epidemiol\u00f3gico! Sin regatear esfuerzos. No nos preocupemos tanto de lo que deber\u00edan hacer otros. Lo que cada uno de nosotros no hagamos se quedar\u00e1 sin hacer. Al adoptar esta actitud, transmitiremos a nuestro alrededor confianza, certeza y serenidad, elementos imprescindibles en los momentos que vivimos. Tener cerca una persona que no pierde la calma y que se centra en hacer todo lo que puede es invaluable. La mejor forma de servir a la comunidad \u2013 a nuestra comunidad \u2013 es hacer lo mejor posible lo que se supone que debemos hacer.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>El segundo paso radica en levantar la vista de nuestros quehaceres y valorar lo que cada uno de los que nos rodean est\u00e1 haciendo cerca de nosotros. La solidaridad se ha convertido en un tema t\u00f3pico y devaluado, pero no se trata de recurrir a grandes palabras, sino de ser conscientes de c\u00f3mo est\u00e1n las personas cercanas a nosotros, interesarnos por su estado, y ver si podemos ayudarlas de alguna manera, sin prestar tanta atenci\u00f3n a nuestro estatus, al reparto habitual de tareas, o incluso a la jerarqu\u00eda. Podemos empezar por estar disponibles, y por emplear con m\u00e1s frecuencia las palabras \u201cpor favor\u201d y \u201cgracias\u201d. Quiz\u00e1s incluso podamos modificar nuestra forma de hacer las cosas para que a otro le resulten m\u00e1s f\u00e1ciles. La crisis no recae de igual forma en todos. Hay personas extraordinariamente ocupadas y otras que quiz\u00e1s no sepan ni qu\u00e9 hacer. <b>Podemos intentar apoyar a las personas sobre las que recae el mayor esfuerzo en estos momentos.<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>El tercer paso es muy personal, pero, en mi opini\u00f3n, es el que mayor impacto puede tener sobre la salud mental en estos momentos.<b> La soledad se ha revelado como el gran factor de riesgo en las situaciones de crisis.<\/b> En las peores semanas del estado de alarma, se sucedieron los casos de personas halladas muertas en sus domicilios tras varios d\u00edas desde su fallecimiento. Al suspenderse los contactos sociales habituales, nadie les ech\u00f3 en falta cuando desaparecieron. El gran drama de los trastornos mentales es la distancia que ponen entre las personas que los padecen y el resto de la sociedad. Sobre una situaci\u00f3n basal de aislamiento, la pandemia ensancha el foso que separa a las personas con enfermedad mental de los dem\u00e1s. <b>Y probablemente todos podemos hacer algo para remediar alg\u00fan caso.<\/b> Con gran frecuencia, simplemente saber que alguien se interesa sinceramente por nosotros ya supone un gran alivio. Tambi\u00e9n quiero destacar que este mensaje tambi\u00e9n va dirigido a las propias personas que padecen un trastorno psiqui\u00e1trico. La enfermedad mental es muy heterog\u00e9nea. Tan solo una peque\u00f1a proporci\u00f3n de las personas que padecen alg\u00fan trastorno est\u00e1n tan incapacitadas que no puedan interesarse de alguna manera por las personas que est\u00e9n a su lado. Y por supuesto, como ocurre siempre, cuando ayudamos a los dem\u00e1s nos estamos ayudando sobre todo a nosotros mismos.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"entry-summary\">\nNuestro director m\u00e9dico nos recuerda que \u00aben tiempo de calamidad se acent\u00faa el estigma hacia la enfermedad mental, y las personas tienden a rehuir m\u00e1s recibir un diagn\u00f3stico o un tratamiento relacionados con la salud mental\u00bb. En su opini\u00f3n, \u00ablas formas de reforzar la atenci\u00f3n primaria pueden ser variadas, e incluso pueden coexistir varias estrategias, desde la incorporaci\u00f3n de profesionales de salud mental, a la mejora de la comunicaci\u00f3n, supervisi\u00f3n y derivaci\u00f3n, o incluso la novedosa apuesta por la integraci\u00f3n de los dos sistemas de atenci\u00f3n a nivel ambulatorio\u00bb.\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":38519,"menu_order":0,"template":"","format":"standard","categories":[646,647,1023],"tags":[],"linea-asistencial":[980,979],"class_list":["post-38511","articulo","type-articulo","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-aita-menni","category-persona-mayor","category-salud-mental","linea-asistencial-4-persona-mayor","linea-asistencial-1-salud-mental","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/38511","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38519"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38511"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38511"},{"taxonomy":"linea-asistencial","embeddable":true,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/linea-asistencial?post=38511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}