{"id":42784,"date":"2018-10-02T13:55:49","date_gmt":"2018-10-02T13:55:49","guid":{"rendered":"http:\/\/194.35.43.170\/~aitamenninueva\/?post_type=articulo&#038;p=42784"},"modified":"2025-11-01T13:06:20","modified_gmt":"2025-11-01T11:06:20","slug":"somatoparafrenia-dano-cerebral-heminegligencia","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/articulo\/somatoparafrenia-dano-cerebral-heminegligencia\/","title":{"rendered":"Somatoparafrenia: cuando mi brazo no es m\u00edo"},"content":{"rendered":"<p>A las 7 semanas de haber sufrido un <strong>hematoma en hemisferio derecho<\/strong>, Manuel, de 51 a\u00f1os (nombre y edad ficticios), ingres\u00f3 en nuestra <a href=\"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/que-hacemos\/neurorrehabilitacion-dano-cerebral\/\">Unidad de Da\u00f1o Cerebral<\/a> para iniciar un proceso de rehabilitaci\u00f3n. La tomograf\u00eda axial computarizada (TAC) mostr\u00f3 un hematoma en ganglios basales derechos con vertido sangu\u00edneo a los 4 ventr\u00edculos y <strong>hemorragia<\/strong> subaracnoidea. Requiri\u00f3 una <strong>embolizaci\u00f3n de una malformaci\u00f3n arteriovenosa<\/strong> dependiente de la arteria cerebral posterior derecha. En las TAC de control se describ\u00eda una zona de infarto en regi\u00f3n temporal medial derecha y tal\u00e1mica derecha. Presentaba una <strong>p\u00e9rdida de movilidad de la parte izquierda del cuerpo y una p\u00e9rdida de la sensibilidad t\u00e1ctil.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Sus comentarios comenzaron a llamar la atenci\u00f3n del personal<\/strong>. Hac\u00eda referencia a que su hijo de 11 a\u00f1os andaba corriendo por la Unidad, que dorm\u00eda y com\u00eda con \u00e9l. A su terapeuta ocupacional le espet\u00f3: <em>\u201c\u00bfC\u00f3mo quieres que mejore mi brazo si solo trabajas con el de mi hijo?\u201d<\/em>. En sucesivas entrevistas fue ofreciendo variaciones de esta experiencia. <strong>A su m\u00e9dico le explic\u00f3 que, como resultado de una manipulaci\u00f3n dolorosa de su brazo realizada con una m\u00e1quina, ahora ten\u00eda el brazo de su hijo adem\u00e1s del suyo y que ambos coincid\u00edan plenamente en los movimientos que hac\u00edan.<\/strong> Se refer\u00eda al brazo de su hijo como un \u00f3rgano que sin estar conectado a su cuerpo estaba siempre frente a \u00e9l. Estas experiencias ten\u00edan su traducci\u00f3n en comentarios y conductas cotidianas como cuando se le cay\u00f3 el brazo izquierdo sobre la mesa y le dijo al terapeuta <em>\u201ces mi hijo\u201d<\/em>, y lo coloc\u00f3 con mimo sobre sus piernas; en otro momento, y haciendo referencia a los cuidados que necesitaba su hijo, se se\u00f1al\u00f3 el brazo y dijo que le ten\u00eda que dar de comer. Es m\u00e1s, Manuel afirma que desde su ingreso se encarga de darle de comer, de cenar y de acostar a su hijo, y que durante el d\u00eda anda a su aire por toda la Unidad. <strong>Durante el per\u00edodo de visitas, sus familiares, en presencia de su hijo, le confrontaron con la idea de que su brazo fuera de su hijo como \u00e9l sosten\u00eda<\/strong>, a lo que Manuel replic\u00f3: <em>\u201cEl m\u00e9dico me dice que es mi brazo, el fisioterapeuta me dice lo mismo, \u00bfvosotros tambi\u00e9n me lo vais a decir? \u00a1EL BRAZO ES DE MI HIJO!\u201d.<\/em> El personal de la Unidad llam\u00f3 al psiquiatra para que persuadiera a Manuel de lo incorrecto de sus convicciones. Manuel coincid\u00eda con el psiquiatra en que las ideas que sosten\u00eda eran harto extra\u00f1as, y que por tanto le parec\u00eda normal que hubieran llamado al psiquiatra. <strong>Manuel tambi\u00e9n mostraba su perplejidad y falta de comprensi\u00f3n de las ideas que expresaba, pero ello no era problema para sostener la convicci\u00f3n con firmeza<\/strong>. Esta creencia no requer\u00eda de sost\u00e9n l\u00f3gico, la certeza asociada a la idea no se ve\u00eda erosionada por el discernimiento l\u00f3gico. <strong>Lo que s\u00ed aprendi\u00f3 pronto el paciente es a evitar pronunciarse abiertamente<\/strong> sobre estas ideas, a sabiendas de que a continuaci\u00f3n ven\u00eda una inc\u00f3moda conversaci\u00f3n orientada a persuadirle de su error.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aita-menni.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/somatoparafrenia.jpg\" alt=\"somatoparafrenia\" title=\"\"><\/p>\n<p><strong>La exploraci\u00f3n del paciente revel\u00f3 otros muchos d\u00e9ficit que pueden tener un cierto valor explicativo de las ideas delirantes descritas<\/strong>. Adem\u00e1s de la hemiparesia y la hemianestesia de toda la extremidad izquierda, <strong>Manuel presentaba una heminegligencia corporal y espacial<\/strong>: no se peinaba la parte izquierda, manten\u00eda la cabeza girada hacia la derecha, no dirig\u00eda la mirada hacia su brazo izquierdo y solo le\u00eda la parte derecha del texto. Manten\u00eda una buena orientaci\u00f3n personal y espacial con clara desorientaci\u00f3n temporal. <strong>A nivel cognitivo, tanto la atenci\u00f3n, la funci\u00f3n ejecutiva y especialmente la memoria estaban afectadas. Su discurso estaba plagado de confabulaciones:<\/strong> aunque vino remitido directamente desde el hospital general, refer\u00eda que hasta su ingreso en Aita Menni \u00a0hab\u00eda estado viviendo s\u00f3lo, haciendo la compra todos los d\u00edas y dedicando tiempo a tocar la guitarra.<strong> A nivel emocional llamaba la atenci\u00f3n la indiferencia<\/strong> a todas las dificultades motoras, sensitivas y al alto nivel de dependencia que presentaba.<\/p>\n<p>El diagn\u00f3stico descriptivo de este caso nos remite a varios conceptos que pasamos a definir. En primer lugar, presenta un <strong>trastorno motor y sensitivo<\/strong> que afecta a la mitad izquierda del cuerpo y que denominamos <strong>hemiplejia y hemianestesia<\/strong>. <strong>No tiene conciencia de la par\u00e1lisis de esa mitad del cuerpo,<\/strong> lo que denominamos <strong>anosognosia,\u00a0<\/strong>y no parece tener conciencia de la existencia de la parte izquierda del mundo exterior ni de la mitad izquierda de su cuerpo, lo que conocemos como <strong>negligencia unilateral<\/strong>, con sus variantes <em>\u2018espacial\u2019<\/em> y <em>\u2018corporal\u2019<\/em>. Hasta aqu\u00ed son fen\u00f3menos a los que los equipos de la Red Menni de Da\u00f1o Cerebral estamos relativamente acostumbrados en pacientes con lesiones cerebrales derechas. <strong>Las creencias que acompa\u00f1an a estos fen\u00f3menos en este caso son menos comunes<\/strong>. Para empezar la creencia de que el brazo izquierdo que ve no es el suyo. En ingl\u00e9s se utiliza el t\u00e9rmino <em>disownership<\/em>\u00a0para hacer referencia a esta creencia de desposeimiento, de no pertenencia al \u2018yo\u2019, de una parte del cuerpo anat\u00f3micamente conectada al resto del cuerpo. El paciente no repara en esta conexi\u00f3n salvo que se le se\u00f1ale desde fuera. El siguiente paso que da el sistema de generaci\u00f3n de creencias de esta persona es la <strong>atribuci\u00f3n de la pertenencia del brazo a otra persona<\/strong>, que en este caso es su propio hijo. <strong>A este tipo de delirio<\/strong>, atribuci\u00f3n de pertenencia del brazo a otra persona, <strong>se le conoce como somatoparafrenia<\/strong>. Por momentos el paciente <strong>sostiene que tiene un tercer brazo<\/strong> supernumerario lo que da cabida a la posibilidad de reconocer el brazo que ve como el de su hijo, sin tener que negar \u00e9l que ya tiene dos brazos.<\/p>\n<p><strong>Los procesos cerebrales involucrados son muchos: control motor central y recepci\u00f3n de informaci\u00f3n t\u00e1ctil, atenci\u00f3n y reconocimiento del espacio global, mantenimiento del esquema corporal y de la idea de cuerpo, sentido de pertenencia de cada una de las partes del cuerpo a una \u00fanica e indisoluble unidad. <\/strong>La mayor parte de estos procesos s\u00f3lo se hacen evidentes ante la irrupci\u00f3n de una patolog\u00eda que nos recuerda que ese proceso ha de estar ah\u00ed ya que puede sufrir una perturbaci\u00f3n: el ejemplo m\u00e1s claro es el de percibir cada parte del cuerpo como perteneciente a un \u00fanico \u2018yo\u2019. <strong>Las creencias delirantes emergen como modos de acomodar o explicar vivencias aberrantes y novedosas.<\/strong> Este tipo de procesos de formaci\u00f3n de ideas delirantes que generan una explicaci\u00f3n congruente con la vivencia son bien conocidos en los casos de tristeza profunda o euforia desmedida. Estamos menos acostumbrados a verlos con experiencias de p\u00e9rdida del <em>feed-back<\/em> que habitualmente nos permite sentir nuestro cuerpo y actualizar nuestra imagen corporal. <strong>Los factores que determinan que algunos pacientes con hemiparesia, anosognosia y negligencia generen ideas delirantes y otros no escapan, de momento, a nuestra comprensi\u00f3n.<\/strong> En este caso la producci\u00f3n confabulatoria apunta a que amnesia y errores de filtro en el juicio de realidad tambi\u00e9n son mecanismos contribuyentes a la generaci\u00f3n de creencias o discursos falsos.<\/p>\n<p><strong>En ausencia de modelos consensuados acerca de c\u00f3mo los humanos generamos las creencias que vertebran nuestra existencia, estos casos cl\u00ednicos se constituyen en valiosos ejemplos para entender tanto la formaci\u00f3n de delirios como la formaci\u00f3n de creencias \u2018normales\u2019.<\/strong> Las creencias no patol\u00f3gicas (religiosas, pol\u00edticas, de funcionamiento del mundo) no necesariamente son verdad; las defendemos con certidumbre y cumplen una funci\u00f3n vertebradora del psiquismo humano, igual que en las situaciones patol\u00f3gicas, pero eso no las hace ni m\u00e1s ni menos verdad que las ideas delirantes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"entry-summary\">\nEn este art\u00edculo se describe un caso de somatoparafrenia \u2014delirio en el que no se reconoce como propia una extremidad o una parte del cuerpo\u2014, vinculado a un da\u00f1o cerebral.\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":42793,"menu_order":0,"template":"","format":"standard","categories":[646],"tags":[],"linea-asistencial":[981],"class_list":["post-42784","articulo","type-articulo","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-aita-menni","linea-asistencial-3-dano-cerebral","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/42784","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42793"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42784"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42784"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42784"},{"taxonomy":"linea-asistencial","embeddable":true,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/linea-asistencial?post=42784"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}