{"id":39259,"date":"2022-03-01T18:56:21","date_gmt":"2022-03-01T18:56:21","guid":{"rendered":"http:\/\/194.35.43.170\/~aitamenninueva\/?page_id=39259"},"modified":"2022-10-27T14:20:09","modified_gmt":"2022-10-27T14:20:09","slug":"antecedentes-historicos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/quienes-somos\/nuestra-historia\/antecedentes-historicos\/","title":{"rendered":"Antecedentes hist\u00f3ricos"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row gap=\u00bb35&#8243; el_class=\u00bbswap-on-mobile\u00bb][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243;][vc_column_text]<\/p>\n<h1>Antecedentes hist\u00f3ricos<\/h1>\n<h2 class=\"titulo\">La atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica a finales del siglo XIX<\/h2>\n<p>El Real Decreto de 1885 refleja la concepci\u00f3n que la sociedad de la \u00e9poca tiene del enfermo mental como una especie de ser extra\u00f1o y temible, pose\u00eddo o endemoniado, de cuya presencia hay que proteger al cuerpo social por medio de la reclusi\u00f3n El ingreso manicomial constituye en aquel tiempo la atribuci\u00f3n por parte de la sociedad de la condici\u00f3n de loco a un individuo. Por ello, se establecen importantes trabas legales para evitar ingresos improcedentes, aunque una vez producido \u00e9ste, las expectativas de salida de los manicomios eran casi nulas.<\/p>\n<p>El Real Decreto de 1885 refleja la concepci\u00f3n que la sociedad de la \u00e9poca tiene del enfermo mental como una especie de ser extra\u00f1o y temible, pose\u00eddo o endemoniado, de cuya presencia hay que proteger al cuerpo social por medio de la reclusi\u00f3n. El ingreso manicomial constituye en aquel tiempo la atribuci\u00f3n por parte de la sociedad de la condici\u00f3n de loco a un individuo. Por ello, se establecen importantes trabas legales para evitar ingresos improcedentes, aunque una vez producido \u00e9ste, las expectativas de salida de los manicomios eran casi nulas.[\/vc_column_text][vc_column_text]<\/p>\n<h2 class=\"titulo\">La Tercera Guerra Carlista<\/h2>\n<p>Benito Menni Figini (Milan 1841- Dinan 1914), Hermano de San Juan de Dios, es enviado a Espa\u00f1a para restaurar la Orden de San Juan de Dios. Llega a Barcelona en 1867 donde viendo la situaci\u00f3n de precariedad en la que viv\u00edan muchos ni\u00f1os (enfermos y abandonados) funda un hogar para acogerlos. Ser\u00e1 el primer centro de San Benito Menni.<br \/>\nBenito Menni lleg\u00f3 al Pa\u00eds Vasco por primera vez a causa de la Guerra Carlista (1872-1876). En compa\u00f1\u00eda de otros cinco hermanos de San Juan de Dios se incorpor\u00f3 a los servicios de Sanidad del bando carlista, como enfermero de la neutral Cruz Roja, ejerciendo su labor como camilleros en el frente y en los hospitales de primeros auxilios.[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/3&#8243;][vc_single_image image=\u00bb39299&#8243; img_size=\u00bbfull\u00bb alignment=\u00bbcenter\u00bb onclick=\u00bblink_image\u00bb][\/vc_column][\/vc_row][vc_row gap=\u00bb35&#8243; el_class=\u00bbswap-on-mobile\u00bb][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243;][vc_single_image image=\u00bb39301&#8243; img_size=\u00bbfull\u00bb onclick=\u00bblink_image\u00bb][vc_column_text]<\/p>\n<h2 class=\"titulo\">El Hospital de Eskoriatza<\/h2>\n<p>Entre los a\u00f1os 1872 y 1876 tiene lugar la Tercera Guerra Carlista. Las batallas m\u00e1s sangrientas de dicha contienda suceder\u00e1n en tierras de Euskadi y Navarra.<b>\u00a0Benito Menni<\/b>\u00a0junto a algunos hermanos no duda en ofrecerse para llevar la asistencia sanitaria a los heridos de guerra de los dos bandos. As\u00ed en 1873 solicita la incorporaci\u00f3n como voluntario de la reci\u00e9n creada Cruz Roja. Asumiendo los valores de la Cruz Roja Benito Menni estar\u00e1 presente prestando asistencia en las ambulancias y en los hospitales de sangre. Destacan los combates de Portugalete, Abarzuza, L\u00e1car, Iruinberri-Lumbier y en la cuenca de Iru\u00f1a-Pamplona. En estos campos de batalla, Benito Menni junto a otros hac\u00edan de camilleros, ayudaban a los cirujanos y trasladaban a los heridos a los diferentes hospitales. Dichos hospitales estaban en Santurce, Iratxe, Otxandio y Gesalibar. El de Gesalibar, en aquel entonces todav\u00eda balneario durante la guerra fue utilizado como hospital de sangre.<\/p>\n<p>Es entonces cuando Benito Menni conoce el Alto Deba y especialmente Arrasate y Eskoriatza. Terminada la guerra, busca un establecimiento para acoger a los que m\u00e1s sufr\u00edan en nuestro valle en aquellos a\u00f1os: las personas con enfermedad mental, que muchas veces terminaban sus d\u00edas en c\u00e1rceles completamente aisladas y sin recibir ning\u00fan tipo de asistencia. Junto a ellas habr\u00eda otras dos secciones m\u00e1s, para heridos de guerra y ni\u00f1os que a consecuencia de la guerra hab\u00edan quedado solos. Decide abrirlo en Eskoriatza en el que hab\u00eda sido el Hospital del Santo Rosario, hoy Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educaci\u00f3n de Mondrag\u00f3n Unibertsitatea. Ser\u00e1 el primer centro psiqui\u00e1trico de Benito Menni y fue inaugurado el 28 de noviembre 1875.<\/p>\n<p>El primer paciente que fue acogido fue Don Anselmo Alay, vecino de Eskoriatza. Por razones pol\u00edticas el hospital cierra sus puertas el 30 de mayo 1876, siendo este el primer paso que dio Benito Menni por las personas con enfermedad mental. En 1881, viendo la situaci\u00f3n de las mujeres con enfermedad mental funda la congregaci\u00f3n de Hermanas Hospitalarias para acoger a dichas mujeres. Benito Menni no se olvida de este valle y vuelve en 1898 para fundar los actuales hospitales de Gesalibar para llevar la asistencia a los hombres y mujeres con enfermedad mental, comprando el antiguo balneario de Gesalibar, ca\u00eddo en desgracia tras el asesinato del Presidente del gobierno C\u00e1novas del Castillo. Aquel primer hospital de sangre y balneario de Gesalibar que hoy son los Hospitales de Hnos. de San Juan de Dios y el Hospital Aita Menni de Hermanas Hospitalarias.<\/p>\n<p>Durante la guerra carlista, los enfermos mentales ten\u00edan grandes dificultades para llegar a los manicomios de Valladolid o Zaragoza, lo que provocaba que en muchos casos terminasen en las c\u00e1rceles. Ante esta situaci\u00f3n surgi\u00f3 en Benito Menni el deseo de crear un establecimiento hospitalario en Eskoriatza:<\/p>\n<blockquote><p><i>\u201c&#8230; y a fin de acudir a necesidades muy urgentes, hemos pensado abrir una casa hospital por cuenta nuestra y admitir en ella tres secciones:<\/i><\/p>\n<p>1\u00aa\u00a0\u00a0 Una de dementes, que actualmente est\u00e1n en varios pueblos, detenidos en las c\u00e1rceles, sin que se atienda su curaci\u00f3n por falta de asilo apropiado.<br \/>\n2\u00aa\u00a0\u00a0 Para los inv\u00e1lidos de guerra.<br \/>\n3\u00aa\u00a0\u00a0 Para los ni\u00f1os varones que por las consecuencias de la guerra o por otras desgracias hayan quedado desamparados, o que sus padres no puedan proporcionarles cuanto convenga a su formaci\u00f3n intelectual, moral y f\u00edsica&#8230;\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>Benito Menni encontr\u00f3 una acogida favorable a su proyecto en las Diputaciones de Gipuzkoa y Araba que concertaron las estancias de los pacientes a su cargo al precio de una peseta diaria.<\/p>\n<p>El hospital de Eskoriatza se abri\u00f3 el 23 de noviembre de 1875. Cinco meses m\u00e1s tarde, el 13 de marzo de 1876, la guerra finalizaba y los cambios que se produjeron en las fuerzas pol\u00edticas de las instituciones p\u00fablicas provocaron su cierre ese mismo a\u00f1o.[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/3&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row gap=\u00bb35&#8243;][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243;][vc_column_text]<\/p>\n<h2 class=\"titulo\">El balneario de Santa \u00c1gueda<\/h2>\n<p>Seg\u00fan un folleto editado en 1890 por el establecimiento balneario de Santa \u00c1gueda, las aguas medicinales de este lugar presentaban efectos beneficiosos sobre el aparato respiratorio, circulatorio, digestivo, etc. Asimismo, pose\u00edan propiedades sedantes del sistema nervioso central en un primer per\u00edodo, para luego desarrollar acciones excitantes de los nervios vasomotores y finalmente alterantes de los sistemas nervioso y sangu\u00edneo. Con el fin de proporcionar un servicio adecuado a quienes quisieran beneficiarse de las cualidades de estas aguas, el balneario contaba con unas magn\u00edficas instalaciones hosteleras que contribuyeron a que el establecimiento adquiriera renombre entre las capas m\u00e1s altas de la sociedad.<\/p>\n<p>Durante la tercera guerra carlista, el balneario se habilit\u00f3 como hospital de sangre al que se retiraron los heridos atendidos en el hospital de Gomilaz durante la campa\u00f1a de Dorregaray en el invierno de 1875. De este modo se produjo la primera visita de Benito Menni a Santa \u00c1gueda.[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/3&#8243;][vc_single_image image=\u00bb39303&#8243; alignment=\u00bbright\u00bb onclick=\u00bblink_image\u00bb][vc_single_image image=\u00bb39305&#8243; onclick=\u00bblink_image\u00bb][\/vc_column][\/vc_row][vc_row gap=\u00bb35&#8243; el_class=\u00bbswap-on-mobile\u00bb][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243;][vc_column_text]<\/p>\n<h2 class=\"titulo\">El asesinato de C\u00e1novas del Castillo<\/h2>\n<p class=\"titulo\">Entre los distinguidos clientes que habitualmente se daban cita en los veranos del balneario de Santa \u00c1gueda se encontraba el entonces Presidente del Gobierno, C\u00e1novas del Castillo. El 8 de agosto de 1897, C\u00e1novas del Castillo fue asesinado por el anarquista italiano Angiolillo, cuando se encontraba a la espera de reunirse con su esposa para dirigirse a comer. Este suceso provoc\u00f3 que la selecta y aristocr\u00e1tica concurrencia de ba\u00f1istas, que buscaba cada verano en el apacible valle de Gesalibar la reparaci\u00f3n de energ\u00edas y los saludables efectos de sus aguas sulfurosas, huyera espantada quedando el balneario vac\u00edo y en silencio.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/3&#8243;][vc_single_image image=\u00bb39345&#8243; img_size=\u00bbfull\u00bb alignment=\u00bbcenter\u00bb onclick=\u00bblink_image\u00bb][\/vc_column][\/vc_row][vc_row gap=\u00bb35&#8243; el_class=\u00bbswap-on-mobile\u00bb][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243;][vc_column_text]<\/p>\n<h2 class=\"titulo\">La compra del balneario por parte de Benito Menni<\/h2>\n<p class=\"titulo\">La familia Mend\u00eda, propietaria del balneario, consciente de la decadencia de su negocio tras el asesinato de C\u00e1novas del Castillo, puso a la venta todas sus instalaciones.<\/p>\n<p>Benito Menni, que entre tanto hab\u00eda ido fundando hospitales psiqui\u00e1tricos por distintos puntos de la geograf\u00eda espa\u00f1ola y que hab\u00eda fundado incluso la Congregaci\u00f3n de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, vio la oportunidad de llevar adelante el proyecto que a\u00f1os atr\u00e1s hubo de abandonar en Eskoriatza.<\/p>\n<p>De esta manera, el 1 de marzo de 1898, ante el notario de Mondrag\u00f3n, D. Mario Aguinaga Barona, se firm\u00f3 la escritura de compraventa de los edificios y terrenos que compon\u00edan el balneario de Santa \u00c1gueda, compareciendo de un lado los propietarios, D. Ram\u00f3n, D\u00f1a. Sabina y D. Carlos Mend\u00eda y de otra, el padre Benito Menni, como gerente de las sociedades an\u00f3nimas &#8216;El Iris&#8217; y &#8216;La Rosa&#8217;, representativas, respectivamente, de los intereses de la Orden de los Hermanos de San Juan de Dios y de la Congregaci\u00f3n de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Tras la adquisici\u00f3n de las instalaciones, el 1 de abril de 1898, la Sagrada Congregaci\u00f3n de Obispos y Regulares aprob\u00f3 la fundaci\u00f3n de la nueva instituci\u00f3n sanitaria. Por su parte, el 20 de abril de 1898, el Gobernador Civil de Gipuzkoa aprob\u00f3 las bases fundacionales para la estancia de personas con enfermedad mental de la provincia en el centro. Simult\u00e1neamente se desarrollaron las obras de acondicionamiento necesarias para la adaptaci\u00f3n del establecimiento a su nuevo uso hasta que finalmente, el 1 de junio de 1898, se inaugur\u00f3 la Casa de Salud de Santa \u00c1gueda. Cuando tan s\u00f3lo hab\u00edan transcurrido diez meses desde el magnicidio de C\u00e1novas del Castillo, el balneario se hab\u00eda transformado en hospital psiqui\u00e1trico.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/3&#8243;][vc_single_image image=\u00bb39309&#8243; img_size=\u00bbfull\u00bb onclick=\u00bblink_image\u00bb][vc_single_image image=\u00bb39311&#8243; onclick=\u00bblink_image\u00bb][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"entry-summary\">\n Antecedentes hist\u00f3ricos La atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica a finales del siglo XIX El Real Decreto de 1885 refleja la concepci\u00f3n que la sociedad de la \u00e9poca tiene del enfermo mental como una especie de ser extra\u00f1o y temible,&hellip;\n<\/div>\n<div class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/quienes-somos\/nuestra-historia\/antecedentes-historicos\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &ldquo;Antecedentes hist\u00f3ricos&rdquo;<\/span>&hellip;<\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":39301,"parent":24504,"menu_order":9,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"templates\/sin-head-h1.php","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-39259","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/39259","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39259"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/39259\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55597,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/39259\/revisions\/55597"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/24504"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39301"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ospitalarioakfundazioaeuskadi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39259"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}