Las úlceras por presión (UPP) son lesiones que aparecen en la piel por la presión o el roce continuado del cuerpo contra materiales diversos. Es posible que aparezcan úlceras por presión en personas que pasan mucho tiempo encamadas o sentadas en la misma postura, una circunstancia habitual en personas mayores
Coincidiendo con la celebración del día Europeo de la Logopedia, este año con la disfagia como tema central, el Centro de Neurorrehabilitación del Hospital Aita Menni en Bilbao ha querido festejarlo por todo lo alto con una esperada noticia: la inauguración de la Unidad de Atención Integral de la Disfagia.
¿Cómo prevenir las úlceras por presión en personas mayores?
Revisa la piel a diario, sobre todo en zonas en las que la piel puede quedar comprimida; mantén higiene e hidratación; gestiona la incontinencia; usa colchón o cojines antiescaras y cambia la postura con frecuencia (cama: cada 2 h; silla: cada 1 h). Ante enrojecimiento persistente que no palidece, consulta con un médico.
¿Qué son las úlceras por presión?
Las úlceras por presión (UPP) son lesiones que aparecen en la piel por la presión o el roce continuado del cuerpo contra materiales diversos. Es posible que aparezcan úlceras por presión en personas que pasan mucho tiempo encamadas o sentadas en la misma postura, pero también a causa del roce de elementos de diagnóstico o tratamiento, como sondas, mascarillas, férulas, yesos…
La presión continuada sobre una zona concreta de la piel provoca el aplastamiento de los tejidos y dificulta la circulación de la sangre por ellos (isquemia), provocando la muerte de las células de esos tejidos (necrosis).
Si no se toman las medidas adecuadas, las lesiones pueden llegar a afectar no sólo a la piel, sino también a los tejidos situados bajo ésta o incluso al músculo o a algunos órganos.
Las úlceras por presión pueden aparecer en personas de cualquier grupo de edad, pero en las personas mayores hay más probabilidades de sufrirlas debido a que en este grupo se dan con mayor frecuencia problemas añadidos que colaboran en su aparición:
Estancia prolongada en cama o en sillones.
Falta de movilidad.
Exceso de humedad a causa de incontinencia urinaria o fecal.
Bajo nivel de percepción de las lesiones por presión a causa de demencias o problemas cognitivos.
Alteraciones de la circulación.
Piel en mal estado.
Mala higiene.
Desnutrición, deshidratación, delgadez, obesidad.
¿Dónde suelen aparecer las úlceras por presión en las personas mayores?
Las úlceras aparecen en puntos del cuerpo en los que la piel queda comprimida entre un hueso y un elemento exterior por un periodo largo de tiempo.
Posición tumbada boca arriba (decúbito dorsal)
Cabeza
Omóplatos
Codos
Sacro (parte inferior de la columna vertebral)
Talones
Posición tumbada boca abajo (decúbito prono)
Frente
Pechos (en mujeres)
Genitales (en hombres)
Rodillas
Dedos de los pies
Posición tumbado lateral (decúbito lateral)
Orejas
Hombros
Costillas
Caderas
Rodillas
Tobillos
Posición sentado
Nuca
Omóplatos
Codos
Sacro
Nalgas
Gemelos
Talones
¿Cuáles son los riesgos de padecer úlceras por presión?
Dolor producido por la lesión por presión, que puede ser superficial o convertirse en una llaga.
Infecciones.
Anemia.
Fases de desarrollo de úlceras por presión
Primera fase. Aparece un enrojecimiento en la zona que sufre presión continuada.
Segunda fase. Aparecen ampollas cerradas o abiertas, o úlceras abiertas poco profundas (“en carne viva”).
Tercera fase. Ha desaparecido la piel. El tejido graso aparece visible, aunque no el tejido muscular, huesos o tendones.
Cuarta fase. La ulceración llega hasta el músculo, hueso, articulaciones e, incluso algunas cavidades orgánicas, que aparecen visibles.
¿Cómo prevenir las lesiones por presión?
Cuidando la piel de la persona mayor
Inspeccionar toda la piel del cuerpo al menos una vez al día.
Limpiar la piel con agua tibia y jabón neutro.
Paliar factores ambientales que secan la piel, evitando el frío y garantizando una humedad del ambiente superior al 40%.
Hidratar la piel.
Evitar la desnutrición y mantener a la persona bien hidratada,
Si hay incontinencia, usar pañales desechables y cambiarlos con frecuencia.
Fomentar la circulación de la sangre en la piel masajeándola suavemente tras el lavado.
Evitar los masajes sobre las prominencias óseas.
Evitar las arrugas en la ropa de cama.
Utilizar técnicas adecuadas de posición y transferencia, evitando fricciones y rozamientos sobre la piel.
Favoreciendo la movilidad de la persona mayor y una posición correcta
Fomentar que se mueva ella misma si puede hacerlo.
Cambiarle de postura cada 2 horas si está en la cama y no puede hacerlo por ella misma.
Cambiarle de postura cada hora si está sentada, levantándola un poco e inclinándola hacia los lados.
Utilizar una butaca con respaldo alto, que dé apoyo a la cabeza y a toda la espalda.
Continuar haciendo los cambios posturales aunque la persona mayor utilice colchones o cojines antiescaras.
Utilizando dispositivos de apoyo que disminuyan la presión sobre la piel
Colchones y cojines antiescaras (de espuma, de aire, de agua, de gel, de silicona).
Ante la aparición de enrojecimientos en la piel en las zonas de presión o lesiones:
Valoración de las lesiones por personal médico o de Enfermería y seguimiento del tratamiento que se establezca.
Mantenimiento de las medidas de prevención.
Mantenimiento de un buen estado nutricional.
Fuentes bibliográficas:
García-Fernández, FP; Soldevilla-Ágreda, JJ; Pancorbo-Hidalgo, PL; Verdú Soriano, J; López-Casanova, P; Rodríguez-Palma, M. Prevención de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº I. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2014.
Arango, C.; Fernández, O.; Torres, B. (2017). Úlceras por presión. En: Tratado de Geriatría para Residentes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
Manual de habilidades para cuidadores familiares de personas mayores dependientes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. 2013.
Rodríguez Torres, M.C.; Díaz Martínez, J.M. Herramientas para cuidadores de pacientes con heridas crónicas. Serie Documentos de Posicionamiento GNEAUPP nº 13. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2016.
Rodríguez-Palma M.; López-Casanova P.; García-Molina P.; Ibars-Moncasi P. Superficies especiales para el manejo de la presión en prevención y tratamiento de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº XIII. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2011.
¿Cómo prevenir las úlceras por presión en personas mayores?
Revisa la piel a diario, sobre todo en zonas en las que la piel puede quedar comprimida; mantén higiene e hidratación; gestiona la incontinencia; usa colchón o cojines antiescaras y cambia la postura con frecuencia (cama: cada 2 h; silla: cada 1 h). Ante enrojecimiento persistente que no palidece, consulta con un médico.
¿Qué son las úlceras por presión?
Las úlceras por presión (UPP) son lesiones que aparecen en la piel por la presión o el roce continuado del cuerpo contra materiales diversos. Es posible que aparezcan úlceras por presión en personas que pasan mucho tiempo encamadas o sentadas en la misma postura, pero también a causa del roce de elementos de diagnóstico o tratamiento, como sondas, mascarillas, férulas, yesos…
La presión continuada sobre una zona concreta de la piel provoca el aplastamiento de los tejidos y dificulta la circulación de la sangre por ellos (isquemia), provocando la muerte de las células de esos tejidos (necrosis).
Si no se toman las medidas adecuadas, las lesiones pueden llegar a afectar no sólo a la piel, sino también a los tejidos situados bajo ésta o incluso al músculo o a algunos órganos.
Las úlceras por presión pueden aparecer en personas de cualquier grupo de edad, pero en las personas mayores hay más probabilidades de sufrirlas debido a que en este grupo se dan con mayor frecuencia problemas añadidos que colaboran en su aparición:
Estancia prolongada en cama o en sillones.
Falta de movilidad.
Exceso de humedad a causa de incontinencia urinaria o fecal.
Bajo nivel de percepción de las lesiones por presión a causa de demencias o problemas cognitivos.
Alteraciones de la circulación.
Piel en mal estado.
Mala higiene.
Desnutrición, deshidratación, delgadez, obesidad.
¿Dónde suelen aparecer las úlceras por presión en las personas mayores?
Las úlceras aparecen en puntos del cuerpo en los que la piel queda comprimida entre un hueso y un elemento exterior por un periodo largo de tiempo.
Posición tumbada boca arriba (decúbito dorsal)
Cabeza
Omóplatos
Codos
Sacro (parte inferior de la columna vertebral)
Talones
Posición tumbada boca abajo (decúbito prono)
Frente
Pechos (en mujeres)
Genitales (en hombres)
Rodillas
Dedos de los pies
Posición tumbado lateral (decúbito lateral)
Orejas
Hombros
Costillas
Caderas
Rodillas
Tobillos
Posición sentado
Nuca
Omóplatos
Codos
Sacro
Nalgas
Gemelos
Talones
¿Cuáles son los riesgos de padecer úlceras por presión?
Dolor producido por la lesión por presión, que puede ser superficial o convertirse en una llaga.
Infecciones.
Anemia.
Fases de desarrollo de úlceras por presión
Primera fase. Aparece un enrojecimiento en la zona que sufre presión continuada.
Segunda fase. Aparecen ampollas cerradas o abiertas, o úlceras abiertas poco profundas (“en carne viva”).
Tercera fase. Ha desaparecido la piel. El tejido graso aparece visible, aunque no el tejido muscular, huesos o tendones.
Cuarta fase. La ulceración llega hasta el músculo, hueso, articulaciones e, incluso algunas cavidades orgánicas, que aparecen visibles.
¿Cómo prevenir las lesiones por presión?
Cuidando la piel de la persona mayor
Inspeccionar toda la piel del cuerpo al menos una vez al día.
Limpiar la piel con agua tibia y jabón neutro.
Paliar factores ambientales que secan la piel, evitando el frío y garantizando una humedad del ambiente superior al 40%.
Hidratar la piel.
Evitar la desnutrición y mantener a la persona bien hidratada,
Si hay incontinencia, usar pañales desechables y cambiarlos con frecuencia.
Fomentar la circulación de la sangre en la piel masajeándola suavemente tras el lavado.
Evitar los masajes sobre las prominencias óseas.
Evitar las arrugas en la ropa de cama.
Utilizar técnicas adecuadas de posición y transferencia, evitando fricciones y rozamientos sobre la piel.
Favoreciendo la movilidad de la persona mayor y una posición correcta
Fomentar que se mueva ella misma si puede hacerlo.
Cambiarle de postura cada 2 horas si está en la cama y no puede hacerlo por ella misma.
Cambiarle de postura cada hora si está sentada, levantándola un poco e inclinándola hacia los lados.
Utilizar una butaca con respaldo alto, que dé apoyo a la cabeza y a toda la espalda.
Continuar haciendo los cambios posturales aunque la persona mayor utilice colchones o cojines antiescaras.
Utilizando dispositivos de apoyo que disminuyan la presión sobre la piel
Colchones y cojines antiescaras (de espuma, de aire, de agua, de gel, de silicona).
Ante la aparición de enrojecimientos en la piel en las zonas de presión o lesiones:
Valoración de las lesiones por personal médico o de Enfermería y seguimiento del tratamiento que se establezca.
Mantenimiento de las medidas de prevención.
Mantenimiento de un buen estado nutricional.
Fuentes bibliográficas:
García-Fernández, FP; Soldevilla-Ágreda, JJ; Pancorbo-Hidalgo, PL; Verdú Soriano, J; López-Casanova, P; Rodríguez-Palma, M. Prevención de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº I. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2014.
Arango, C.; Fernández, O.; Torres, B. (2017). Úlceras por presión. En: Tratado de Geriatría para Residentes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
Manual de habilidades para cuidadores familiares de personas mayores dependientes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. 2013.
Rodríguez Torres, M.C.; Díaz Martínez, J.M. Herramientas para cuidadores de pacientes con heridas crónicas. Serie Documentos de Posicionamiento GNEAUPP nº 13. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2016.
Rodríguez-Palma M.; López-Casanova P.; García-Molina P.; Ibars-Moncasi P. Superficies especiales para el manejo de la presión en prevención y tratamiento de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº XIII. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2011.
¿Cómo prevenir las úlceras por presión en personas mayores?
Revisa la piel a diario, sobre todo en zonas en las que la piel puede quedar comprimida; mantén higiene e hidratación; gestiona la incontinencia; usa colchón o cojines antiescaras y cambia la postura con frecuencia (cama: cada 2 h; silla: cada 1 h). Ante enrojecimiento persistente que no palidece, consulta con un médico.
¿Qué son las úlceras por presión?
Las úlceras por presión (UPP) son lesiones que aparecen en la piel por la presión o el roce continuado del cuerpo contra materiales diversos. Es posible que aparezcan úlceras por presión en personas que pasan mucho tiempo encamadas o sentadas en la misma postura, pero también a causa del roce de elementos de diagnóstico o tratamiento, como sondas, mascarillas, férulas, yesos…
La presión continuada sobre una zona concreta de la piel provoca el aplastamiento de los tejidos y dificulta la circulación de la sangre por ellos (isquemia), provocando la muerte de las células de esos tejidos (necrosis).
Si no se toman las medidas adecuadas, las lesiones pueden llegar a afectar no sólo a la piel, sino también a los tejidos situados bajo ésta o incluso al músculo o a algunos órganos.
Las úlceras por presión pueden aparecer en personas de cualquier grupo de edad, pero en las personas mayores hay más probabilidades de sufrirlas debido a que en este grupo se dan con mayor frecuencia problemas añadidos que colaboran en su aparición:
Estancia prolongada en cama o en sillones.
Falta de movilidad.
Exceso de humedad a causa de incontinencia urinaria o fecal.
Bajo nivel de percepción de las lesiones por presión a causa de demencias o problemas cognitivos.
Alteraciones de la circulación.
Piel en mal estado.
Mala higiene.
Desnutrición, deshidratación, delgadez, obesidad.
¿Dónde suelen aparecer las úlceras por presión en las personas mayores?
Las úlceras aparecen en puntos del cuerpo en los que la piel queda comprimida entre un hueso y un elemento exterior por un periodo largo de tiempo.
Posición tumbada boca arriba (decúbito dorsal)
Cabeza
Omóplatos
Codos
Sacro (parte inferior de la columna vertebral)
Talones
Posición tumbada boca abajo (decúbito prono)
Frente
Pechos (en mujeres)
Genitales (en hombres)
Rodillas
Dedos de los pies
Posición tumbado lateral (decúbito lateral)
Orejas
Hombros
Costillas
Caderas
Rodillas
Tobillos
Posición sentado
Nuca
Omóplatos
Codos
Sacro
Nalgas
Gemelos
Talones
¿Cuáles son los riesgos de padecer úlceras por presión?
Dolor producido por la lesión por presión, que puede ser superficial o convertirse en una llaga.
Infecciones.
Anemia.
Fases de desarrollo de úlceras por presión
Primera fase. Aparece un enrojecimiento en la zona que sufre presión continuada.
Segunda fase. Aparecen ampollas cerradas o abiertas, o úlceras abiertas poco profundas (“en carne viva”).
Tercera fase. Ha desaparecido la piel. El tejido graso aparece visible, aunque no el tejido muscular, huesos o tendones.
Cuarta fase. La ulceración llega hasta el músculo, hueso, articulaciones e, incluso algunas cavidades orgánicas, que aparecen visibles.
¿Cómo prevenir las lesiones por presión?
Cuidando la piel de la persona mayor
Inspeccionar toda la piel del cuerpo al menos una vez al día.
Limpiar la piel con agua tibia y jabón neutro.
Paliar factores ambientales que secan la piel, evitando el frío y garantizando una humedad del ambiente superior al 40%.
Hidratar la piel.
Evitar la desnutrición y mantener a la persona bien hidratada,
Si hay incontinencia, usar pañales desechables y cambiarlos con frecuencia.
Fomentar la circulación de la sangre en la piel masajeándola suavemente tras el lavado.
Evitar los masajes sobre las prominencias óseas.
Evitar las arrugas en la ropa de cama.
Utilizar técnicas adecuadas de posición y transferencia, evitando fricciones y rozamientos sobre la piel.
Favoreciendo la movilidad de la persona mayor y una posición correcta
Fomentar que se mueva ella misma si puede hacerlo.
Cambiarle de postura cada 2 horas si está en la cama y no puede hacerlo por ella misma.
Cambiarle de postura cada hora si está sentada, levantándola un poco e inclinándola hacia los lados.
Utilizar una butaca con respaldo alto, que dé apoyo a la cabeza y a toda la espalda.
Continuar haciendo los cambios posturales aunque la persona mayor utilice colchones o cojines antiescaras.
Utilizando dispositivos de apoyo que disminuyan la presión sobre la piel
Colchones y cojines antiescaras (de espuma, de aire, de agua, de gel, de silicona).
Ante la aparición de enrojecimientos en la piel en las zonas de presión o lesiones:
Valoración de las lesiones por personal médico o de Enfermería y seguimiento del tratamiento que se establezca.
Mantenimiento de las medidas de prevención.
Mantenimiento de un buen estado nutricional.
Fuentes bibliográficas:
García-Fernández, FP; Soldevilla-Ágreda, JJ; Pancorbo-Hidalgo, PL; Verdú Soriano, J; López-Casanova, P; Rodríguez-Palma, M. Prevención de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº I. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2014.
Arango, C.; Fernández, O.; Torres, B. (2017). Úlceras por presión. En: Tratado de Geriatría para Residentes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
Manual de habilidades para cuidadores familiares de personas mayores dependientes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. 2013.
Rodríguez Torres, M.C.; Díaz Martínez, J.M. Herramientas para cuidadores de pacientes con heridas crónicas. Serie Documentos de Posicionamiento GNEAUPP nº 13. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2016.
Rodríguez-Palma M.; López-Casanova P.; García-Molina P.; Ibars-Moncasi P. Superficies especiales para el manejo de la presión en prevención y tratamiento de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº XIII. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2011.
¿Cómo prevenir las úlceras por presión en personas mayores?
Revisa la piel a diario, sobre todo en zonas en las que la piel puede quedar comprimida; mantén higiene e hidratación; gestiona la incontinencia; usa colchón o cojines antiescaras y cambia la postura con frecuencia (cama: cada 2 h; silla: cada 1 h). Ante enrojecimiento persistente que no palidece, consulta con un médico.
¿Qué son las úlceras por presión?
Las úlceras por presión (UPP) son lesiones que aparecen en la piel por la presión o el roce continuado del cuerpo contra materiales diversos. Es posible que aparezcan úlceras por presión en personas que pasan mucho tiempo encamadas o sentadas en la misma postura, pero también a causa del roce de elementos de diagnóstico o tratamiento, como sondas, mascarillas, férulas, yesos…
La presión continuada sobre una zona concreta de la piel provoca el aplastamiento de los tejidos y dificulta la circulación de la sangre por ellos (isquemia), provocando la muerte de las células de esos tejidos (necrosis).
Si no se toman las medidas adecuadas, las lesiones pueden llegar a afectar no sólo a la piel, sino también a los tejidos situados bajo ésta o incluso al músculo o a algunos órganos.
Las úlceras por presión pueden aparecer en personas de cualquier grupo de edad, pero en las personas mayores hay más probabilidades de sufrirlas debido a que en este grupo se dan con mayor frecuencia problemas añadidos que colaboran en su aparición:
Estancia prolongada en cama o en sillones.
Falta de movilidad.
Exceso de humedad a causa de incontinencia urinaria o fecal.
Bajo nivel de percepción de las lesiones por presión a causa de demencias o problemas cognitivos.
Alteraciones de la circulación.
Piel en mal estado.
Mala higiene.
Desnutrición, deshidratación, delgadez, obesidad.
¿Dónde suelen aparecer las úlceras por presión en las personas mayores?
Las úlceras aparecen en puntos del cuerpo en los que la piel queda comprimida entre un hueso y un elemento exterior por un periodo largo de tiempo.
Posición tumbada boca arriba (decúbito dorsal)
Cabeza
Omóplatos
Codos
Sacro (parte inferior de la columna vertebral)
Talones
Posición tumbada boca abajo (decúbito prono)
Frente
Pechos (en mujeres)
Genitales (en hombres)
Rodillas
Dedos de los pies
Posición tumbado lateral (decúbito lateral)
Orejas
Hombros
Costillas
Caderas
Rodillas
Tobillos
Posición sentado
Nuca
Omóplatos
Codos
Sacro
Nalgas
Gemelos
Talones
¿Cuáles son los riesgos de padecer úlceras por presión?
Dolor producido por la lesión por presión, que puede ser superficial o convertirse en una llaga.
Infecciones.
Anemia.
Fases de desarrollo de úlceras por presión
Primera fase. Aparece un enrojecimiento en la zona que sufre presión continuada.
Segunda fase. Aparecen ampollas cerradas o abiertas, o úlceras abiertas poco profundas (“en carne viva”).
Tercera fase. Ha desaparecido la piel. El tejido graso aparece visible, aunque no el tejido muscular, huesos o tendones.
Cuarta fase. La ulceración llega hasta el músculo, hueso, articulaciones e, incluso algunas cavidades orgánicas, que aparecen visibles.
¿Cómo prevenir las lesiones por presión?
Cuidando la piel de la persona mayor
Inspeccionar toda la piel del cuerpo al menos una vez al día.
Limpiar la piel con agua tibia y jabón neutro.
Paliar factores ambientales que secan la piel, evitando el frío y garantizando una humedad del ambiente superior al 40%.
Hidratar la piel.
Evitar la desnutrición y mantener a la persona bien hidratada,
Si hay incontinencia, usar pañales desechables y cambiarlos con frecuencia.
Fomentar la circulación de la sangre en la piel masajeándola suavemente tras el lavado.
Evitar los masajes sobre las prominencias óseas.
Evitar las arrugas en la ropa de cama.
Utilizar técnicas adecuadas de posición y transferencia, evitando fricciones y rozamientos sobre la piel.
Favoreciendo la movilidad de la persona mayor y una posición correcta
Fomentar que se mueva ella misma si puede hacerlo.
Cambiarle de postura cada 2 horas si está en la cama y no puede hacerlo por ella misma.
Cambiarle de postura cada hora si está sentada, levantándola un poco e inclinándola hacia los lados.
Utilizar una butaca con respaldo alto, que dé apoyo a la cabeza y a toda la espalda.
Continuar haciendo los cambios posturales aunque la persona mayor utilice colchones o cojines antiescaras.
Utilizando dispositivos de apoyo que disminuyan la presión sobre la piel
Colchones y cojines antiescaras (de espuma, de aire, de agua, de gel, de silicona).
Ante la aparición de enrojecimientos en la piel en las zonas de presión o lesiones:
Valoración de las lesiones por personal médico o de Enfermería y seguimiento del tratamiento que se establezca.
Mantenimiento de las medidas de prevención.
Mantenimiento de un buen estado nutricional.
Fuentes bibliográficas:
García-Fernández, FP; Soldevilla-Ágreda, JJ; Pancorbo-Hidalgo, PL; Verdú Soriano, J; López-Casanova, P; Rodríguez-Palma, M. Prevención de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº I. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2014.
Arango, C.; Fernández, O.; Torres, B. (2017). Úlceras por presión. En: Tratado de Geriatría para Residentes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
Manual de habilidades para cuidadores familiares de personas mayores dependientes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. 2013.
Rodríguez Torres, M.C.; Díaz Martínez, J.M. Herramientas para cuidadores de pacientes con heridas crónicas. Serie Documentos de Posicionamiento GNEAUPP nº 13. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2016.
Rodríguez-Palma M.; López-Casanova P.; García-Molina P.; Ibars-Moncasi P. Superficies especiales para el manejo de la presión en prevención y tratamiento de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº XIII. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2011.
¿Cómo prevenir las úlceras por presión en personas mayores?
Revisa la piel a diario, sobre todo en zonas en las que la piel puede quedar comprimida; mantén higiene e hidratación; gestiona la incontinencia; usa colchón o cojines antiescaras y cambia la postura con frecuencia (cama: cada 2 h; silla: cada 1 h). Ante enrojecimiento persistente que no palidece, consulta con un médico.
¿Qué son las úlceras por presión?
Las úlceras por presión (UPP) son lesiones que aparecen en la piel por la presión o el roce continuado del cuerpo contra materiales diversos. Es posible que aparezcan úlceras por presión en personas que pasan mucho tiempo encamadas o sentadas en la misma postura, pero también a causa del roce de elementos de diagnóstico o tratamiento, como sondas, mascarillas, férulas, yesos…
La presión continuada sobre una zona concreta de la piel provoca el aplastamiento de los tejidos y dificulta la circulación de la sangre por ellos (isquemia), provocando la muerte de las células de esos tejidos (necrosis).
Si no se toman las medidas adecuadas, las lesiones pueden llegar a afectar no sólo a la piel, sino también a los tejidos situados bajo ésta o incluso al músculo o a algunos órganos.
Las úlceras por presión pueden aparecer en personas de cualquier grupo de edad, pero en las personas mayores hay más probabilidades de sufrirlas debido a que en este grupo se dan con mayor frecuencia problemas añadidos que colaboran en su aparición:
Estancia prolongada en cama o en sillones.
Falta de movilidad.
Exceso de humedad a causa de incontinencia urinaria o fecal.
Bajo nivel de percepción de las lesiones por presión a causa de demencias o problemas cognitivos.
Alteraciones de la circulación.
Piel en mal estado.
Mala higiene.
Desnutrición, deshidratación, delgadez, obesidad.
¿Dónde suelen aparecer las úlceras por presión en las personas mayores?
Las úlceras aparecen en puntos del cuerpo en los que la piel queda comprimida entre un hueso y un elemento exterior por un periodo largo de tiempo.
Posición tumbada boca arriba (decúbito dorsal)
Cabeza
Omóplatos
Codos
Sacro (parte inferior de la columna vertebral)
Talones
Posición tumbada boca abajo (decúbito prono)
Frente
Pechos (en mujeres)
Genitales (en hombres)
Rodillas
Dedos de los pies
Posición tumbado lateral (decúbito lateral)
Orejas
Hombros
Costillas
Caderas
Rodillas
Tobillos
Posición sentado
Nuca
Omóplatos
Codos
Sacro
Nalgas
Gemelos
Talones
¿Cuáles son los riesgos de padecer úlceras por presión?
Dolor producido por la lesión por presión, que puede ser superficial o convertirse en una llaga.
Infecciones.
Anemia.
Fases de desarrollo de úlceras por presión
Primera fase. Aparece un enrojecimiento en la zona que sufre presión continuada.
Segunda fase. Aparecen ampollas cerradas o abiertas, o úlceras abiertas poco profundas (“en carne viva”).
Tercera fase. Ha desaparecido la piel. El tejido graso aparece visible, aunque no el tejido muscular, huesos o tendones.
Cuarta fase. La ulceración llega hasta el músculo, hueso, articulaciones e, incluso algunas cavidades orgánicas, que aparecen visibles.
¿Cómo prevenir las lesiones por presión?
Cuidando la piel de la persona mayor
Inspeccionar toda la piel del cuerpo al menos una vez al día.
Limpiar la piel con agua tibia y jabón neutro.
Paliar factores ambientales que secan la piel, evitando el frío y garantizando una humedad del ambiente superior al 40%.
Hidratar la piel.
Evitar la desnutrición y mantener a la persona bien hidratada,
Si hay incontinencia, usar pañales desechables y cambiarlos con frecuencia.
Fomentar la circulación de la sangre en la piel masajeándola suavemente tras el lavado.
Evitar los masajes sobre las prominencias óseas.
Evitar las arrugas en la ropa de cama.
Utilizar técnicas adecuadas de posición y transferencia, evitando fricciones y rozamientos sobre la piel.
Favoreciendo la movilidad de la persona mayor y una posición correcta
Fomentar que se mueva ella misma si puede hacerlo.
Cambiarle de postura cada 2 horas si está en la cama y no puede hacerlo por ella misma.
Cambiarle de postura cada hora si está sentada, levantándola un poco e inclinándola hacia los lados.
Utilizar una butaca con respaldo alto, que dé apoyo a la cabeza y a toda la espalda.
Continuar haciendo los cambios posturales aunque la persona mayor utilice colchones o cojines antiescaras.
Utilizando dispositivos de apoyo que disminuyan la presión sobre la piel
Colchones y cojines antiescaras (de espuma, de aire, de agua, de gel, de silicona).
Ante la aparición de enrojecimientos en la piel en las zonas de presión o lesiones:
Valoración de las lesiones por personal médico o de Enfermería y seguimiento del tratamiento que se establezca.
Mantenimiento de las medidas de prevención.
Mantenimiento de un buen estado nutricional.
Fuentes bibliográficas:
García-Fernández, FP; Soldevilla-Ágreda, JJ; Pancorbo-Hidalgo, PL; Verdú Soriano, J; López-Casanova, P; Rodríguez-Palma, M. Prevención de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº I. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2014.
Arango, C.; Fernández, O.; Torres, B. (2017). Úlceras por presión. En: Tratado de Geriatría para Residentes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
Manual de habilidades para cuidadores familiares de personas mayores dependientes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. 2013.
Rodríguez Torres, M.C.; Díaz Martínez, J.M. Herramientas para cuidadores de pacientes con heridas crónicas. Serie Documentos de Posicionamiento GNEAUPP nº 13. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2016.
Rodríguez-Palma M.; López-Casanova P.; García-Molina P.; Ibars-Moncasi P. Superficies especiales para el manejo de la presión en prevención y tratamiento de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº XIII. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2011.
¿Cómo prevenir las úlceras por presión en personas mayores?
Revisa la piel a diario, sobre todo en zonas en las que la piel puede quedar comprimida; mantén higiene e hidratación; gestiona la incontinencia; usa colchón o cojines antiescaras y cambia la postura con frecuencia (cama: cada 2 h; silla: cada 1 h). Ante enrojecimiento persistente que no palidece, consulta con un médico.
¿Qué son las úlceras por presión?
Las úlceras por presión (UPP) son lesiones que aparecen en la piel por la presión o el roce continuado del cuerpo contra materiales diversos. Es posible que aparezcan úlceras por presión en personas que pasan mucho tiempo encamadas o sentadas en la misma postura, pero también a causa del roce de elementos de diagnóstico o tratamiento, como sondas, mascarillas, férulas, yesos…
La presión continuada sobre una zona concreta de la piel provoca el aplastamiento de los tejidos y dificulta la circulación de la sangre por ellos (isquemia), provocando la muerte de las células de esos tejidos (necrosis).
Si no se toman las medidas adecuadas, las lesiones pueden llegar a afectar no sólo a la piel, sino también a los tejidos situados bajo ésta o incluso al músculo o a algunos órganos.
Las úlceras por presión pueden aparecer en personas de cualquier grupo de edad, pero en las personas mayores hay más probabilidades de sufrirlas debido a que en este grupo se dan con mayor frecuencia problemas añadidos que colaboran en su aparición:
Estancia prolongada en cama o en sillones.
Falta de movilidad.
Exceso de humedad a causa de incontinencia urinaria o fecal.
Bajo nivel de percepción de las lesiones por presión a causa de demencias o problemas cognitivos.
Alteraciones de la circulación.
Piel en mal estado.
Mala higiene.
Desnutrición, deshidratación, delgadez, obesidad.
¿Dónde suelen aparecer las úlceras por presión en las personas mayores?
Las úlceras aparecen en puntos del cuerpo en los que la piel queda comprimida entre un hueso y un elemento exterior por un periodo largo de tiempo.
Posición tumbada boca arriba (decúbito dorsal)
Cabeza
Omóplatos
Codos
Sacro (parte inferior de la columna vertebral)
Talones
Posición tumbada boca abajo (decúbito prono)
Frente
Pechos (en mujeres)
Genitales (en hombres)
Rodillas
Dedos de los pies
Posición tumbado lateral (decúbito lateral)
Orejas
Hombros
Costillas
Caderas
Rodillas
Tobillos
Posición sentado
Nuca
Omóplatos
Codos
Sacro
Nalgas
Gemelos
Talones
¿Cuáles son los riesgos de padecer úlceras por presión?
Dolor producido por la lesión por presión, que puede ser superficial o convertirse en una llaga.
Infecciones.
Anemia.
Fases de desarrollo de úlceras por presión
Primera fase. Aparece un enrojecimiento en la zona que sufre presión continuada.
Segunda fase. Aparecen ampollas cerradas o abiertas, o úlceras abiertas poco profundas (“en carne viva”).
Tercera fase. Ha desaparecido la piel. El tejido graso aparece visible, aunque no el tejido muscular, huesos o tendones.
Cuarta fase. La ulceración llega hasta el músculo, hueso, articulaciones e, incluso algunas cavidades orgánicas, que aparecen visibles.
¿Cómo prevenir las lesiones por presión?
Cuidando la piel de la persona mayor
Inspeccionar toda la piel del cuerpo al menos una vez al día.
Limpiar la piel con agua tibia y jabón neutro.
Paliar factores ambientales que secan la piel, evitando el frío y garantizando una humedad del ambiente superior al 40%.
Hidratar la piel.
Evitar la desnutrición y mantener a la persona bien hidratada,
Si hay incontinencia, usar pañales desechables y cambiarlos con frecuencia.
Fomentar la circulación de la sangre en la piel masajeándola suavemente tras el lavado.
Evitar los masajes sobre las prominencias óseas.
Evitar las arrugas en la ropa de cama.
Utilizar técnicas adecuadas de posición y transferencia, evitando fricciones y rozamientos sobre la piel.
Favoreciendo la movilidad de la persona mayor y una posición correcta
Fomentar que se mueva ella misma si puede hacerlo.
Cambiarle de postura cada 2 horas si está en la cama y no puede hacerlo por ella misma.
Cambiarle de postura cada hora si está sentada, levantándola un poco e inclinándola hacia los lados.
Utilizar una butaca con respaldo alto, que dé apoyo a la cabeza y a toda la espalda.
Continuar haciendo los cambios posturales aunque la persona mayor utilice colchones o cojines antiescaras.
Utilizando dispositivos de apoyo que disminuyan la presión sobre la piel
Colchones y cojines antiescaras (de espuma, de aire, de agua, de gel, de silicona).
Ante la aparición de enrojecimientos en la piel en las zonas de presión o lesiones:
Valoración de las lesiones por personal médico o de Enfermería y seguimiento del tratamiento que se establezca.
Mantenimiento de las medidas de prevención.
Mantenimiento de un buen estado nutricional.
Fuentes bibliográficas:
García-Fernández, FP; Soldevilla-Ágreda, JJ; Pancorbo-Hidalgo, PL; Verdú Soriano, J; López-Casanova, P; Rodríguez-Palma, M. Prevención de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº I. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2014.
Arango, C.; Fernández, O.; Torres, B. (2017). Úlceras por presión. En: Tratado de Geriatría para Residentes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
Manual de habilidades para cuidadores familiares de personas mayores dependientes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. 2013.
Rodríguez Torres, M.C.; Díaz Martínez, J.M. Herramientas para cuidadores de pacientes con heridas crónicas. Serie Documentos de Posicionamiento GNEAUPP nº 13. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2016.
Rodríguez-Palma M.; López-Casanova P.; García-Molina P.; Ibars-Moncasi P. Superficies especiales para el manejo de la presión en prevención y tratamiento de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº XIII. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2011.
¿Cómo prevenir las úlceras por presión en personas mayores?
Revisa la piel a diario, sobre todo en zonas en las que la piel puede quedar comprimida; mantén higiene e hidratación; gestiona la incontinencia; usa colchón o cojines antiescaras y cambia la postura con frecuencia (cama: cada 2 h; silla: cada 1 h). Ante enrojecimiento persistente que no palidece, consulta con un médico.
¿Qué son las úlceras por presión?
Las úlceras por presión (UPP) son lesiones que aparecen en la piel por la presión o el roce continuado del cuerpo contra materiales diversos. Es posible que aparezcan úlceras por presión en personas que pasan mucho tiempo encamadas o sentadas en la misma postura, pero también a causa del roce de elementos de diagnóstico o tratamiento, como sondas, mascarillas, férulas, yesos…
La presión continuada sobre una zona concreta de la piel provoca el aplastamiento de los tejidos y dificulta la circulación de la sangre por ellos (isquemia), provocando la muerte de las células de esos tejidos (necrosis).
Si no se toman las medidas adecuadas, las lesiones pueden llegar a afectar no sólo a la piel, sino también a los tejidos situados bajo ésta o incluso al músculo o a algunos órganos.
Las úlceras por presión pueden aparecer en personas de cualquier grupo de edad, pero en las personas mayores hay más probabilidades de sufrirlas debido a que en este grupo se dan con mayor frecuencia problemas añadidos que colaboran en su aparición:
Estancia prolongada en cama o en sillones.
Falta de movilidad.
Exceso de humedad a causa de incontinencia urinaria o fecal.
Bajo nivel de percepción de las lesiones por presión a causa de demencias o problemas cognitivos.
Alteraciones de la circulación.
Piel en mal estado.
Mala higiene.
Desnutrición, deshidratación, delgadez, obesidad.
¿Dónde suelen aparecer las úlceras por presión en las personas mayores?
Las úlceras aparecen en puntos del cuerpo en los que la piel queda comprimida entre un hueso y un elemento exterior por un periodo largo de tiempo.
Posición tumbada boca arriba (decúbito dorsal)
Cabeza
Omóplatos
Codos
Sacro (parte inferior de la columna vertebral)
Talones
Posición tumbada boca abajo (decúbito prono)
Frente
Pechos (en mujeres)
Genitales (en hombres)
Rodillas
Dedos de los pies
Posición tumbado lateral (decúbito lateral)
Orejas
Hombros
Costillas
Caderas
Rodillas
Tobillos
Posición sentado
Nuca
Omóplatos
Codos
Sacro
Nalgas
Gemelos
Talones
¿Cuáles son los riesgos de padecer úlceras por presión?
Dolor producido por la lesión por presión, que puede ser superficial o convertirse en una llaga.
Infecciones.
Anemia.
Fases de desarrollo de úlceras por presión
Primera fase. Aparece un enrojecimiento en la zona que sufre presión continuada.
Segunda fase. Aparecen ampollas cerradas o abiertas, o úlceras abiertas poco profundas (“en carne viva”).
Tercera fase. Ha desaparecido la piel. El tejido graso aparece visible, aunque no el tejido muscular, huesos o tendones.
Cuarta fase. La ulceración llega hasta el músculo, hueso, articulaciones e, incluso algunas cavidades orgánicas, que aparecen visibles.
¿Cómo prevenir las lesiones por presión?
Cuidando la piel de la persona mayor
Inspeccionar toda la piel del cuerpo al menos una vez al día.
Limpiar la piel con agua tibia y jabón neutro.
Paliar factores ambientales que secan la piel, evitando el frío y garantizando una humedad del ambiente superior al 40%.
Hidratar la piel.
Evitar la desnutrición y mantener a la persona bien hidratada,
Si hay incontinencia, usar pañales desechables y cambiarlos con frecuencia.
Fomentar la circulación de la sangre en la piel masajeándola suavemente tras el lavado.
Evitar los masajes sobre las prominencias óseas.
Evitar las arrugas en la ropa de cama.
Utilizar técnicas adecuadas de posición y transferencia, evitando fricciones y rozamientos sobre la piel.
Favoreciendo la movilidad de la persona mayor y una posición correcta
Fomentar que se mueva ella misma si puede hacerlo.
Cambiarle de postura cada 2 horas si está en la cama y no puede hacerlo por ella misma.
Cambiarle de postura cada hora si está sentada, levantándola un poco e inclinándola hacia los lados.
Utilizar una butaca con respaldo alto, que dé apoyo a la cabeza y a toda la espalda.
Continuar haciendo los cambios posturales aunque la persona mayor utilice colchones o cojines antiescaras.
Utilizando dispositivos de apoyo que disminuyan la presión sobre la piel
Colchones y cojines antiescaras (de espuma, de aire, de agua, de gel, de silicona).
Ante la aparición de enrojecimientos en la piel en las zonas de presión o lesiones:
Valoración de las lesiones por personal médico o de Enfermería y seguimiento del tratamiento que se establezca.
Mantenimiento de las medidas de prevención.
Mantenimiento de un buen estado nutricional.
Fuentes bibliográficas:
García-Fernández, FP; Soldevilla-Ágreda, JJ; Pancorbo-Hidalgo, PL; Verdú Soriano, J; López-Casanova, P; Rodríguez-Palma, M. Prevención de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº I. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2014.
Arango, C.; Fernández, O.; Torres, B. (2017). Úlceras por presión. En: Tratado de Geriatría para Residentes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
Manual de habilidades para cuidadores familiares de personas mayores dependientes. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. 2013.
Rodríguez Torres, M.C.; Díaz Martínez, J.M. Herramientas para cuidadores de pacientes con heridas crónicas. Serie Documentos de Posicionamiento GNEAUPP nº 13. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2016.
Rodríguez-Palma M.; López-Casanova P.; García-Molina P.; Ibars-Moncasi P. Superficies especiales para el manejo de la presión en prevención y tratamiento de las úlceras por presión. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº XIII. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2011.