Con la llegada del verano hemos cogido los bártulos y nos hemos ido a trabajar al aire libre, a la azotea. Podemos dar paseos o hacer gimnasia, o simplemente quedarnos sentados al sol o a la sombra según el gusto de cada uno. Residentes como Bego o María disfrutan de
Con la llegada del verano hemos cogido los bártulos y nos hemos ido a trabajar al aire libre, a la azotea. Podemos dar paseos o hacer gimnasia, o simplemente quedarnos sentados al sol o a la sombra según el gusto de cada uno.
Residentes como Bego o María disfrutan de poder pasar un rato tomando el aire en la azotea. “¡Es fenomenal”, dicen. Hay quien. Como César o Jesusa, se muestran encantados de poder realizar actividades al aire libre y al sol, y Dora cree que quienes hicieron el edificio “tienen unas manos de oro”.
Hay incluso quien, como Severino, propone subir a la azote “hasta en invierno” o “comer aquí con unas sombrillas cuando hace buen tiempo”.
Con la llegada del verano hemos cogido los bártulos y nos hemos ido a trabajar al aire libre, a la azotea. Podemos dar paseos o hacer gimnasia, o simplemente quedarnos sentados al sol o a la sombra según el gusto de cada uno.
Residentes como Bego o María disfrutan de poder pasar un rato tomando el aire en la azotea. “¡Es fenomenal”, dicen. Hay quien. Como César o Jesusa, se muestran encantados de poder realizar actividades al aire libre y al sol, y Dora cree que quienes hicieron el edificio “tienen unas manos de oro”.
Hay incluso quien, como Severino, propone subir a la azote “hasta en invierno” o “comer aquí con unas sombrillas cuando hace buen tiempo”.
Con la llegada del verano hemos cogido los bártulos y nos hemos ido a trabajar al aire libre, a la azotea. Podemos dar paseos o hacer gimnasia, o simplemente quedarnos sentados al sol o a la sombra según el gusto de cada uno.
Residentes como Bego o María disfrutan de poder pasar un rato tomando el aire en la azotea. “¡Es fenomenal”, dicen. Hay quien. Como César o Jesusa, se muestran encantados de poder realizar actividades al aire libre y al sol, y Dora cree que quienes hicieron el edificio “tienen unas manos de oro”.
Hay incluso quien, como Severino, propone subir a la azote “hasta en invierno” o “comer aquí con unas sombrillas cuando hace buen tiempo”.
Con la llegada del verano hemos cogido los bártulos y nos hemos ido a trabajar al aire libre, a la azotea. Podemos dar paseos o hacer gimnasia, o simplemente quedarnos sentados al sol o a la sombra según el gusto de cada uno.
Residentes como Bego o María disfrutan de poder pasar un rato tomando el aire en la azotea. “¡Es fenomenal”, dicen. Hay quien. Como César o Jesusa, se muestran encantados de poder realizar actividades al aire libre y al sol, y Dora cree que quienes hicieron el edificio “tienen unas manos de oro”.
Hay incluso quien, como Severino, propone subir a la azote “hasta en invierno” o “comer aquí con unas sombrillas cuando hace buen tiempo”.
El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, a través de la Dirección de Tráfico, ha puesto en marcha la quinta edición de la campaña “Reflexionemos sobre los Atropellos”. Las personas mayores, entre otros, son un sector vulnerable, por lo que tratar de proteger a través de la prevención de riesgos
Con la llegada del verano hemos cogido los bártulos y nos hemos ido a trabajar al aire libre, a la azotea. Podemos dar paseos o hacer gimnasia, o simplemente quedarnos sentados al sol o a la sombra según el gusto de cada uno.
Residentes como Bego o María disfrutan de poder pasar un rato tomando el aire en la azotea. “¡Es fenomenal”, dicen. Hay quien. Como César o Jesusa, se muestran encantados de poder realizar actividades al aire libre y al sol, y Dora cree que quienes hicieron el edificio “tienen unas manos de oro”.
Hay incluso quien, como Severino, propone subir a la azote “hasta en invierno” o “comer aquí con unas sombrillas cuando hace buen tiempo”.
Con la llegada del verano hemos cogido los bártulos y nos hemos ido a trabajar al aire libre, a la azotea. Podemos dar paseos o hacer gimnasia, o simplemente quedarnos sentados al sol o a la sombra según el gusto de cada uno.
Residentes como Bego o María disfrutan de poder pasar un rato tomando el aire en la azotea. “¡Es fenomenal”, dicen. Hay quien. Como César o Jesusa, se muestran encantados de poder realizar actividades al aire libre y al sol, y Dora cree que quienes hicieron el edificio “tienen unas manos de oro”.
Hay incluso quien, como Severino, propone subir a la azote “hasta en invierno” o “comer aquí con unas sombrillas cuando hace buen tiempo”.