Salud mental

Euskera en el ámbito sanitario: Aprender euskera no era solo un objetivo. Era un sueño personal, y otra forma de cuidar más de cerca

Fuensanta Mesa obtiene el B2 de euskera | Ospitalarioak Fundazioa Euskadi
Fuensanta Mesa, profesional de Ospitalarioak Fundazioa Euskadi, consigue el B2 de euskera tras cuatro años de esfuerzo y compromiso con una atención más cercana

Fuensanta Mesa, profesional de Ospitalarioak Fundazioa Euskadi, obtiene el nivel B2 en Euskara tras cuatro años de esfuerzo, constancia y compromiso con las personas a las que acompaña.

Hay logros que se miden con un diploma. Otros, con todo el camino recorrido hasta conseguirlo.

Para Fuensanta Mesa, profesional del CRPS Antzaran de Irun de Ospitalarioak Fundazioa Euskadi, obtener el nivel B2 de euskera supone mucho más que acreditar un conocimiento lingüístico. Es la culminación de un objetivo personal que llevaba años acompañándola.

Nacida en Asturias, hija de padres andaluces y residente en Euskadi desde niña, siempre sintió que el euskera formaba parte del lugar donde había construido su vida.

«Siempre he querido hablar euskera. Vivir aquí y no saber la lengua era una espina que llevaba dentro.»

Su vínculo con Euskadi fue creciendo con los años. Se casó con un ondarrutar, desarrolló gran parte de su trayectoria profesional en Gesalibar, donde trabajó durante 22 años en la unidad de Larga Estancia, y hace cuatro años se incorporó al CRPS Antzaran de Irun.

Fue entonces cuando decidió comenzar desde cero.

Cuatro años aprendiendo euskera sin dejar de trabajar

Compatibilizar el trabajo, la familia y el estudio no ha sido sencillo.

Después de cada jornada laboral acudía al euskaltegi. Además, participa en Mintzalaguna, un espacio de conversación que le ha permitido ganar confianza y utilizar el idioma en situaciones reales.

En solo cuatro años ha superado los niveles A1, A2 y B2, fruto de un esfuerzo constante y de una motivación que nunca ha perdido.

«Mi objetivo siempre ha sido poder hablar en euskera.»

Ahora quiere seguir practicándolo para no perder lo conseguido.

Un logro compartido

Cuando recibió la noticia de que había obtenido el B2, la emoción fue enorme.

«Para mí es un tesoro.»

La alegría también se vivió en casa.

Su hijo fue el primero en felicitarla con una frase que resume perfectamente el esfuerzo realizado:

«Ama, txapelduna zara. Demasa.»

Pero Fuensanta tiene claro que este logro no habría sido igual sin las personas que la han acompañado durante el camino.

Quiere agradecer especialmente el apoyo de sus compañeras Ana García y Leire Inza, que la han animado durante todo el proceso, practicando conversaciones, corrigiendo escritos y ayudándola a seguir avanzando cuando el camino se hacía más difícil.

«Siempre he sentido que tenía un equipo maravilloso a mi lado.»

Aprender para estar más cerca de las personas

En Ospitalarioak Fundazioa Euskadi creemos que el euskera es mucho más que una herramienta de comunicación. Es una forma de generar cercanía, confianza y bienestar en la relación con las personas atendidas y sus familias.

Historias como la de Fuensanta reflejan el compromiso diario de muchos profesionales que, además de desarrollar su labor asistencial, dedican tiempo y esfuerzo a seguir aprendiendo para ofrecer una atención cada vez más cercana.

Porque detrás de cada nivel de euskera conseguido hay muchas horas de estudio, renuncias, constancia… y un deseo compartido: cuidar también a través del idioma.


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